La frase de mi compañera que se tatuó en mi mente y dictó 30 años de mi carrera

La frase de mi compañera que se tatuó en mi mente y dictó 30 años de mi carrera

La frase de mi compañera que se tatuó en mi mente y dictó 30 años de mi carrera

—“Decidí estudiar Ciencias de la Comunicación porque quiero ser reportera en Univisión o Telemundo” —respondió mi compañera que estaba sentada en la carpeta contigua.

Recuerdo que todos los compañeros de clase giraron para verla porque su respuesta sonó tan segura que tomó por sorpresa a todos.

Era la cuarta clase del primer semestre de la carrera, apenas empezábamos a reconocer los rostros de nuestros compañeros.

Si me preguntan cuál fue mi respuesta al profesor de turno sobre por qué decidí estudiar Ciencias de la Comunicación, en verdad no la recuerdo. Pero sí tengo una vaga idea de lo que pensaba en aquel entonces: aún no cumplía ni los 18 años, no era bueno con los números, me gustaba leer y ya rondaba por mi cabeza escribir alguna novela en el futuro. ¿Y qué mejor que estudiar periodismo y seguir los pasos de Bayly y Vargas Llosa? Ambos habían pasado por un diario impreso antes de convertirse en famosos escritores.

Pero la respuesta de ser reportera(o) en cualquiera de esas dos grandes cadenas de televisión nunca la olvidé.

Han pasado más de 30 años de aquel momento, y lo único que recuerdo es esa seguridad que tiene la juventud, ese deseo de querer devorarse el mundo, de creer que todo es posible si te lo propones.

Quizás hubo mejores respuestas de mis demás compañeros, pero mi cerebro no quiso crear una carpeta para guardar más sueños. Solo se quedó esa respuesta, y diría yo que hasta se tatuó en mi mente. Porque, pasados tantos años, no estoy seguro si mi compañera logró cumplir aquel sueño propuesto, pero yo lo tomé casi personal.

Resumamos: sí publiqué tres novelas. No llegué al nivel de fama de Bayly y Varguitas, pero disfruté esa travesía literaria. De las tres cosas que tiene que hacer un hombre antes de morir, solo me falta plantar un árbol, porque tener un hijo y escribir un libro sí lo cumplí.

Pero la vida, como siempre, es tan entretenida y divertida como el abanico de colores que tiene la carrera de Comunicación. Y su servidor terminó por las tierras del Tío Sam, cubriendo eventos y entrevistando a varios artistas latinos, pero trabajando para medios independientes. Lo más cerca que estuve de Univisión fue cuando me entrevistaron en sus estudios días antes de la presentación de mi segunda novela aquí en Dallas. Aquella visibilidad logró una masiva concurrencia a la presentación en una biblioteca local.

Previo a la entrevista al cantante y acordeonista de la banda El Gran Silencio.
Previo a la entrevista al cantante y acordeonista de la banda El Gran Silencio en el 2013

Y lo más cerca que estuve de Telemundo fue cuando uno de mis grandes amigos, a quien conocí cuando trabajamos en un canal comunitario aquí en Dallas, fue contratado por Telemundo para el segmento de deportes luego de trabajar para el canal Azteca. Como a veces le ayudaba a mi amigo en cámara los fines de semana, me invitó a conocer las instalaciones de Telemundo Dallas.

Lo curioso es que en ambas visitas, la respuesta de aquella compañera de soñar ser reportera en Univisión o Telemundo estuvo presente en mi mente.

Ahora, pasados tantos años, solo tengo agradecimientos para mi compañera, porque en lo personal asumí ese sueño como mío. Mi subconsciente quizás solo buscaba un impulso, algo en qué creer, un sueño que podía cumplir fuera de mi país de origen. El destino me demostró que el éxito no siempre es alcanzar la meta exacta que se visualiza, sino disfrutar la travesía que ese sueño te obliga a recorrer.

¿Y tú? ¿Cuál es esa frase o sueño que un amigo o colega te «regaló» y se convirtió en tu motor? Cuéntame tu historia en los comentarios.

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